miércoles, 4 de febrero de 2009

Cien o más


El domingo pasado se realizó, finalmente, el desfile suspendido el viernes por mal tiempo, que da inicio a nuestro Carnaval, el más largo del mundo, ya que estamos.
Se trata sin dudas de la expresión popular por excelencia. En poco más de un mes el Carnaval vende más entradas que en todos los demás espectáculos juntos (incluyendo el fútbol) a lo largo del año.
Si bien, a mi gusto, lo mejor del desfile son las comparsas de negros y lubolos, la parte más interesante del Carnaval está en las murgas.
Y este año 2009 se cumplen 100 años de un suceso que daría origen a la murga tal cual la conocemos hoy.

Corría el año 1909 cuando llegó a Uruguay una compañía de zarzuela española que tendría escaso suceso.
Debido a lo magro de los ingresos obtenidos por la venta de entradas, parte de sus integrantes decidieron formar una chirigota, una murga a la usanza de las de Cádiz, a la que llamaron "La gaditana", y salir en carnaval pidiendo dinero.

Por entonces habían conjuntos en el carnaval dedicados al canto, la crítica y la parodia, aunque no llevaban por nombre "murgas".
Pero al año siguiente, en el carnaval de 1910, aparecería uno de esos conjuntos burlándose de aquellos poco afortunados españoles que el año anterior intentaron paliar su fracaso en la zarzuela buscando algún peso en carnaval, y se pusieron por nombre "Murga La Gaditana que se va".
A partir de allí sería costumbre que aquellos conjuntos comenzaran a autodenominarse "murgas".
Hacia 1915 las murgas, hasta entonces corales incorporarían la batería de murga, compuesta por un bombo, un redoblante y los platillos, que adaptarían ritmos afro, y marcarían hasta hoy el sonido que identifica a estos conjuntos.
Quién sabe cuál sería la historia si a aquella compañía de zarzuelas, hace 100 años, le hubiera ido bien.


Mi primer contacto con las murgas, si no recuerdo mal, llegaría cuando me regalaron un cassette de Araca la Cana de 1982, y al año siguiente los de La Reina de la Teja, y Falta y Resto, que incluía el inolvidable cuplet de "Murga La...".
Luego, no sé si sería 1984 u 85 cuando fui al club Trouville a ver por primera vez una murga en vivo, Falta y Resto que festejaba, creo recordar su cuarto cumpleaños.


Desde aquellas épocas, pese a haber ido a algunos tablados en los años siguientes, mi distancia del carnaval ha sido cada vez mayor.
Hoy debe hacer quizás 20 años que no concurro a un tablado.
Sin embargo el sonido de murga sigue gustándome, y parece contar con cada vez más gente que se acerca y renueva y mantiene vivo a ese género que en cierta forma nos identifica.
No hay murgas así en ninguna otra parte; las murgas argentinas son un bodrio infame, y las de Cádiz no se parecen en nada a sus descendientes rioplateneses.


Quizás el personaje más relevante de las nuevas generaciones de murgueros sea Tabaré Cardozo, director de Agarrate Catalina, y a mi entender el compositor más interesante de los últimos años.
Para poner el blog a tono entonces con los vientos carnavaleros que corren, y cumplir con Dios Momo, meto una de Tabaré Cardozo con el ya célebre Canario Luna, "El murguero Oriental", que está muy buena.

1 comentarios:

Luzbeíta dijo...

Qué linda le quedó la pic!

Interesante anécdota, usté siempre iluminándonos.

Besos!