Un asesino
Amanecí hoy con la noticia de que en Chile detuvieron y procesaron a uno de los verdugos de Víctor Jara.
En alguna de mis vidas pasadas Víctor supo ser uno de mis compositores e intérpretes preferidos, y aunque por estos días le escucho poco, aún le reconozco como una de las figuras más relevantes de la canción latinoamericana.
Hace casi dos años publiqué alguna cosa sobre él en ocasión de cumplirse 34 años de su muerte, hoy son más de 35, y al menos uno de los asesinos está preso.
Dijeron su nombre, el del asesino, pero en realidad a quién le importa, ya lo olvidé.
A Jara lo encerraron en el Estadio Nacional, le rompieron las manos a culatazos, jugaron con un revolver en su sien a la ruleta rusa hasta que se disparó, y luego fue rematado a balazos por varios militares, pero en realidad quienes hicieron esto, aunque merezcan ser castigados, no merecen ser recordados.
Son simplemente asesinos que mataron a un artista por pensar diferente a ellos.
Les queda grande que recordemos sus nombres junto al de Víctor Jara, siempre serán apenas vulgares asesinos, y nunca algo más que eso.










1 comentarios:
la verdad es q no conozco a jara y su obra, pero me gustó el concepto de dejar al asesino en la historia simplemente como "el asesino" y no perpetuarlo en la historia como algo más q eso...
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