martes, 4 de agosto de 2009

Paseo japonés

El pasado jueves estuvimos en Montevideo, por lo que decidimos irnos hasta el Prado a conocer el Jardín Japonés.
Ubicado detrás del Museo Blanes, supe de su existencia por un programa de TV hace algunas semanas.
Si no ando errado no tiene muchos años, 5 ó 6 como mucho.
Está en uno de los barrios más lindos de la ciudad, y parece un oasis, en medio del ruidaje del tránsito montevideano; la traquilidad del parque, el sonido del agua cayendo, y el verde del entorno ayuda a bajar algunos cambios.

Jardín japonés
Obviamente se trata de un parque en el Prado, no del planeta Júpiter, así que habrá que cruzarse de vez en cuando con algún personaje molesto.
Cuando fuimos habían varias de escuelas en el museo y sus jardines, con los alegres niños poluyendo el entorno con sus gritos, pero bueno, estaban bastante lejos por fortuna.
También una pareja de aspecto bastante rural, con un camarógrafo medio nabo que se sentía Spielberg, y que con su sesión de filmación tenían medio acaparado el parque, para donde mirabas les veías en el medio, por donde quisieras pasar estaba alguno de los tres en el camino. Por suerte a poco de llegar nosotros se fueron.

Jardín japonés
Sacábamos fotos cuando desde la cabina de vigilancia ubicada allí, el guardia del parque nos dijo que aprovecháramos a sacar fotos, ya que a partir del fin de semana cerraría por 45 días por mantenimiento y mejoras.
El tipo, que obviamente necesitaba alguien con quien hablar, prosiguió contándonos detalles sobre las piedras que iban a traer, las plantas que no se qué, y los ingenieros japoneses que venían a asesorar a "nuestro ingeniero", mientras con cordialidad intentábamos seguir nuestro trayecto sin dejarle hablando solo.
Más allá de que no teníamos muchas ganas de quedarnos a charlar, el tipo me cayó simpático porque tenía la camiseta puesta.
Hablaba del parque con un compromiso que delataba un sentimiento de pertenencia, hasta un cierto orgullo, al que no nos tienen acostumbrados los empleados públicos en general.
Por fortuna quedan excepciones.

El lugar sin dudas vale la pena, y además está bueno recordar que luego de décadas viviendo en esa ciudad, aún es posible sorprenderse descubriendo rincones como este, que nos hacen disfrutarla de nuevo.

4 comentarios:

Venus dijo...

Hermoso lugar.

Es la primera vez que te visito, deseo poder hacerlo con regularidad.

Saludos desde México.

Bea dijo...

Sr Skyzo:

1) Parece que no le prestó mucha atención a mi post (en cuanto a los años que tiene el jardín)

2) Y mi "buena idea" dónde está??

Ah pero tu!

;)

SkyZo dijo...

Gracias Venus, saludos desde el sur.

Bea, una cosa es prestar atención, otra memorizar cada detalle.
Y su buena idea está por doquier, para donde mire ahí está :P

C dijo...

nada mejor q ser turista en su propia ciudad. yo fui a FUN FUN por primera vez hace un par de semanas, y fue realmente lo máximo. a ver si organizamos y se vieneeeen una nait q estén en atlantic city y funfuneamos, uvita mediante!