60 años en fuga

Al equipo de Peñarol de 1949 se le recuerda como "la máquina del 49", equipo que hizo una campaña memorable, siendo la base de la selección uruguaya campeona del mundo del año siguiente.
Ese año el carbonero había finalizado el campeonato Competencia con puntaje perfecto, todos los partidos ganados, 35 goles a favor, 9 en contra.
La racha continuó comenzado el Campeonato Uruguayo, donde derrotó a Liverpool por 5 a 0, a Central 5 a 2, a River Plate 3 a 0, a Danubio 3 a 1, 6 a 1 a Defensor, 6 a 0 a Wanderers, 5 a 3 a Cerro.
Parecía que el destino de los rivales era ser goleados, sin excepción, y entonces llegó el clásico contra Nacional, que también llegaba invicto, el 9 de octubre de 1949, hace hoy exactamente 60 años.
Peñarol formaba aquel día con: Pereyra Natero, Enrique Hugo, Sixto Possamai, Juan Carlos González, Obdulio Varela, Washington Ortuño, Alcides Edgardo Ghiggia, Juan Eduardo Hohberg, Oscar Omar Miguez, Juan Alberto Schiaffino y Ernesto Vidal.
Pese a que la tarde estaba lluviosa y el campo de juego no estaba en buen estado, pronto se hizo evidente la superioridad del carbonero, que en el minuto 39 abriría el marcador, luego de una gran jugada colectiva que terminaría con Ghiggia concretando su primer gol clásico.
Tres minutos más tarde Tejera derriba a Míguez en el área y el árbitro cobra penal; se hacía evidente que se venía otra goleada aurinegra.
Míguez remata el penal, el golero Paz lo ataja, pero toma el rebote Vidal y marca el 2 a 0, con lo que terminó el primer tiempo.
Los jugadores tricolores rodean al juez protestando nuevamente por el penal, y reclamando invasión de Vidal, siendo expulsado Tejera.
Instantes más tarde Walter Gómez, frustrado, no tiene mejor idea que patear al árbitro, siendo también expulsado de la cancha.
La gente en el Estadio Centenario esperaba el segundo tiempo para ver cuántos goles más concretaría el equipo mirasol, pero cumplido el tiempo reglamentario en la cancha sólo estaba Peñarol y los jueces.
Entonces fueron a buscar al túnel al equipo de Nacional, que no aparecía... ni apareció nunca.
Pese a las gestiones realizadas, los tricolores se negaron a salir, dando el juez por terminado el partido.
Así Peñarol sacaba una distancia indescontable en la tabla, por lo que el equipo aurinegro dió ese día la vuelta olímpica.
Tiempo después Ghiggia diría "ellos no entraron porque tenían miedo que los goleáramos".
Del lado de Nacional se pusieron excusas de todo tipo, que tenían menos entradas o que el juez los perjudicaba, pero la realidad fue que se trató lisa y llanamente de temor a la vergüenza de sufrir una goleada histórica.
Aquel episodio sería recordado para siempre como el clásico de La Fuga, La Huída, o el clásico del túnel, imborrable fecha en que Nacional tuvo miedo en salir a jugar el segundo tiempo.
Los diarios de la época recogieron ese episodio, El Plata, por ejemplo, publicó que Nacional no salió porque "habiendo quedado con nueve hombres temió caer por un score de guarismos sensacionales. (…) El secreto no radica siempre en saber ganar. Es preciso tener temple y elegancia para saber perder y Nacional no supo elegir el verdadero camino.
El deshonor le pesará eternamente".
Las pruebas están a la vista, 60 años más tarde recordamos aún aquella tarde en que un equipo tuvo miedo de salir a la cancha.










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