domingo 23 de agosto de 2009

Uno y medio

Sólo existe el amor, las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....
Algunos hombres jamás lo encuentran.
Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas, pero ese destello efímero da significado a la existencia toda.
Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa.

Alejandro Dolina

viernes 21 de agosto de 2009

Lencería para nostálgicos

Ayer tuve que ir hasta Montevideo a hacerme torturar por el dentista, por lo que anduve desde la mañana por allá.
Llegando, paso por un negocio ubicado en 8 de octubre casi el triple cruce con Centenario y Luis Alberto de Herrera, cuando un cartel en la vereda llamó mi atención.

Se trataba de un negocio llamado "Tienda Manolo", nombre poco prometedor para una tienda, pero vamos, los hay peores.
Lo que me resultó más singular fue el antes mencionado cartel, que escrito a mano rezaba: "Por la noche de la nostalgia, lencería con el 10% de descuento".

Quedé colgado con el asunto, pensando qué procesos mentales harían que un sujeto vincule la lencería con la nostalgia.
Se me antojó que añorar lencerías pasadas es algo que es posible, pero de allí a explicitarlo públicamente hay todo un camino.
Otras interpretaciones se negaron a acudir a mi mente.
Minutos después, ya sentado en el consultorio de boca abierta, aquel tema salió despavorido de mi cabeza, cuando apareció el tipo de blanco con el torno y la jeringa en la mano.


El tema musical que acompaña no habla de lencería, ni de dentistas, ni siquiera de la nostalgia.
Pero tratándose de un clásico de los ochentas, viene al caso en estos días.
Son los padres del techno, la banda alemana Kraftwerk, formada en 1970, unos capos, haciendo el tema "The Model", aparecido en 1981.


viernes 14 de agosto de 2009

A puro glam

Hoy para la carretera un poquito de Glam Rock, con el gran Gary Glitter, haciendo un clásico, de 1972, Rock 'n' Roll Part 2.
Y mejor voy arrancando, que se hace tarde; pero antes dejo la elaboradísima letra, poesía pura...




Rock N Roll hey , Rock N Roll
Rock N Roll hey , Rock N Roll
Rock N Roll hey , Rock N Roll

Rock N Roll hey , Rock N Roll
Rock N Roll hey , Rock N Roll
Rock N Roll hey , Rock N Roll
hey

Hey-ey-hey Hey-ey-hey
Hey-ey-hey Hey-ey-hey
Hey-ey-hey Hey-ey-hey

Hey-hey-ey Hey-hey-ey
Hey Hey Hey Hey

Hey-ey-hey Hey-ey-hey

hey
hey

Hey-ey-hey Hey-ey-hey
Hey-ey-hey Hey-ey-hey
Hey-ey-hey Hey-ey-hey

Hey-ey-hey Hey-ey-hey
Hey-ey-hey Hey-ey-hey
Hey-ey-hey Hey-ey-hey

Hey Hey Hey Hey

Un pandemónium de pandemias !!

Me tienen podrido con las pandemias, parece que están de moda.

Hasta hace pocos meses, en los medios al hablarse de la epidemia de gripe, no faltaban las explicaciones sobre qué significaba la dichosa palabrita.
Obviamente para mucha gente en la TV y la radio se trataba de una palabra nueva, si no no habrían "explicado" tanto.

Meses más tarde, resulta que ahora todo es pandemia.
Hay muchos robos? no falta el nabo que habla de una "pandemia de delitos" en el informativo.
Sale algún médico hablando del sobrepeso ? no falta la ignorante que menciona que hay una "auténtica pandemia de obesidad".
Hubo 5 choques el fin de semana ? , pfff, algún burro aparecerá con su "pandemia de accidentes de tránsito"!

Los estoy esperando, en cualquier momento se descuelgan con genialidades del tipo "pandemia de goles en el estadio", "una pandemia de votos para Mujica", o alguna alerta meteorológica por "pandemias de viento".

Ojalá le dieran una leidita al mataburros, para ampliar el repertorio de vocablos conocidos, pero no me hago ilusiones.
Van a seguir hablando tan mal como siempre, y usando alegremente la palabrita recién descubierta, corresponda o no.

jueves 13 de agosto de 2009

Una para el auto

Cuando yo era chico los viajes en auto, en especial los que eran largos, tenían su propia banda sonora.
Estaba conformada en su mayoría por 5 o 6 artistas que le gustaban a mi viejo, y de los que tenía varios cassettes.

Las venidas hasta Atlántida duraban un poco más que ahora, aunque tampoco mucho más.
Si bien los iba alternando, eran siempre los mismos discos, y los conocíamos de memoria; un par de José Luis Perales, uno de Johnny Dorelli, un par de María Bethania, alguno de Joan Manuel Serrat, y seguramente estoy olvidando otros, aunque no muchos más que esos.

Mi viejo tenía sus épocas también.
Si andaba enroscado con uno lo dejaba finito de tanto escucharlo.

A mí algunas cosas me gustaban, otras más o menos, aunque con el paso del tiempo a todas finalmente regresé en algún momento.
Pero hay uno que aunque lo he escuchado me remite como ninguno de los otros a mi viejo, no puedo evitar recordarlo cada vez que escucho alguna canción suya. Me refiero a Neil Diamond.

Los cassettes de Diamond, que eran dos o tres (recuerdo con claridad "The Jazz Singer" y "Love on the rocks"), me los conocía del derecho y del revés, y yo "cantaba" todas las canciones, o casi, ya que no sabía un pepino de inglés, así que trataba de repetir los sonidos, aunque no tuvieran sentido alguno.


Hoy hace dos años que el viejo no está más con nosotros, así que decidí postear una canción que inevitablemente me lo recuerda, es "Love on the rocks", de Neil Diamond.
Hoy tenía que ser una que a él le gustara, que es una forma de decir todo lo que lo quiero, y todo lo que lo extraño.

martes 11 de agosto de 2009

El cuento del tío

En las elecciones pasadas mis tíos comenzaron a decir en la familia, que si ganaba el Frente Amplio se irían del país.
Sugerían a familiares y amigos votar por otra opción, ya que según ellos sería imposible vivir en un país así.
Me llamaba la atención ese razonamiento, tratándose de gente bastante educada, ese terror por el posible resultado de unas elecciones democráticas parecía exagerado, por no decir falso.

Me llamaba la atención porque veníamos de un gobierno que había quebrado al país, dejándolo en la peor crisis económica de su historia, y no se habían ido.
Tampoco se habían ido en períodos anteriores, cuando presidentes de bancos del estado y ministros de economía afanaban tanto que acabaron presos, o cuando se registraban records históricos de fugas de las cárceles.
No sólo no se iban del país, ni siquiera hablaban de ello cuando la emigración alcanzaba cifras de espanto.
Pero bueno, no era nada raro, no se habían ido cuando los militares te destituían, encarcelaban, y hasta te torturaban o mataban; tenían el ánimo bien templado.
No se fueron en ninguna de esas ocasiones, pero mortificaban a las abuelas con que si ganaba la izquierda tendrían que irse.

Por supuesto, la izquierda ganó y no se fueron nada.
Siguieron viviendo sus vidas, en una cómoda casa de 4 plantas en Pocitos que vale una fortuna, y cambiando cada dos años sus coches para que no pierdan demasiado valor.
Siguieron asistiendo a fiestas, siguieron, saliendo de shopping ella cada día como era habitual, trabajando él como siempre para empresas multinacionales muy conocidas, viajando a Europa varias veces al año ambos, juntos o separados, y pasando en su casa en Punta del Este la temporada, como acostumbraban desde siempre.
En resumen, nada cambió, como era previsible.

Ayer me llegó un email de mi tía, que vuelve sobre ese tema.
Se acercan las elecciones, las abuelas ya fallecieron las pobres, y mis tíos comenzaron nuevamente su campaña con los que quedamos en pie: si gana la izquierda hay que irse, que no vaya a ganar!

Personalmente estoy bastante descreído de los políticos, y si tuviera que elegir alguno hoy, seguramente metería una hoja en blanco en el sobre.
Pero me molesta sobremanera la manipulación en la que caen algunos, para ver si convencen, aunque sea con cuentos de brujas, a algún ignorante o despistado.
Porque tienen la cara más dura que una piedra. Todos sabemos que gane quien gane, se seguirán yendo los mismos que se iban hace 6 o 15 años a buscar mejor suerte a otro lado, pero que no serán mis tíos.
Ellos seguirán aquí, viviendo cómodamente, apoyando a quien quieran, criticando a quien tengan ganas, y amenazando en cada elección con que en noviembre viene el Cuco y ellos deberán salir corriendo.

Igualito pero cierto


Se parece al Titanic, pero este hundimiento es REAL!!


Según parece, Andrés Sena andaba sospechando que lo del Titanic fue una truchada, o en el mejor de los casos una leyenda urbana, y por eso repitió la frase un par de veces, al mostrar un hundimiento REAL ocurrido en 1912, en su programa Historias Reales, que transmitía Canal 10 hace algún tiempo.

jueves 6 de agosto de 2009

Antes de que cuente diez

El próximo 15 de setiembre sale a la venta en nuevo disco de Fito & Fitipaldis, que por supuesto, espero con la mayor de las impaciencias.
Calculo que saldrá en esa fecha para España, y que sería de un optimismo casi infantil suponer que ese mismo día esté disponible por aquí, si es que alguna vez lo está.
Para ir haciendo boca, y lidiar con la ansiedad, dejo para poder ver 20 veces al día el adelanto de ese álbum, con su primer videoclip, que está muy bueno.
El tema es "Antes de que cuente diez", la banda... la mejor de España, Fito & Fitipaldis.


miércoles 5 de agosto de 2009

Ardiyo

ardiyo

Demasiado teknicolor


"Este Fito... desde que es feliz, me tiene podrido."

Lo dijo un amigo: Bernie.
Nos gustaba el Fito de "Ey!" y "Ciudad de pobres corazones", dos buenos discos, los más oscuros del rosarino, pero después se enganchó con Cecilia Roth, y vinieron "Tercer Mundo", "El amor después del amor", y el en ese entonces flamante "Circo beat".
Escuchábamos en la radio con cierto malestar el tema recién salido a difusión "Mariposa teknicolor", cuando el pobre Bernie no aguantó más y mandó la frase.

martes 4 de agosto de 2009

Paseo japonés

El pasado jueves estuvimos en Montevideo, por lo que decidimos irnos hasta el Prado a conocer el Jardín Japonés.
Ubicado detrás del Museo Blanes, supe de su existencia por un programa de TV hace algunas semanas.
Si no ando errado no tiene muchos años, 5 ó 6 como mucho.
Está en uno de los barrios más lindos de la ciudad, y parece un oasis, en medio del ruidaje del tránsito montevideano; la traquilidad del parque, el sonido del agua cayendo, y el verde del entorno ayuda a bajar algunos cambios.

Jardín japonés
Obviamente se trata de un parque en el Prado, no del planeta Júpiter, así que habrá que cruzarse de vez en cuando con algún personaje molesto.
Cuando fuimos habían varias de escuelas en el museo y sus jardines, con los alegres niños poluyendo el entorno con sus gritos, pero bueno, estaban bastante lejos por fortuna.
También una pareja de aspecto bastante rural, con un camarógrafo medio nabo que se sentía Spielberg, y que con su sesión de filmación tenían medio acaparado el parque, para donde mirabas les veías en el medio, por donde quisieras pasar estaba alguno de los tres en el camino. Por suerte a poco de llegar nosotros se fueron.

Jardín japonés
Sacábamos fotos cuando desde la cabina de vigilancia ubicada allí, el guardia del parque nos dijo que aprovecháramos a sacar fotos, ya que a partir del fin de semana cerraría por 45 días por mantenimiento y mejoras.
El tipo, que obviamente necesitaba alguien con quien hablar, prosiguió contándonos detalles sobre las piedras que iban a traer, las plantas que no se qué, y los ingenieros japoneses que venían a asesorar a "nuestro ingeniero", mientras con cordialidad intentábamos seguir nuestro trayecto sin dejarle hablando solo.
Más allá de que no teníamos muchas ganas de quedarnos a charlar, el tipo me cayó simpático porque tenía la camiseta puesta.
Hablaba del parque con un compromiso que delataba un sentimiento de pertenencia, hasta un cierto orgullo, al que no nos tienen acostumbrados los empleados públicos en general.
Por fortuna quedan excepciones.

El lugar sin dudas vale la pena, y además está bueno recordar que luego de décadas viviendo en esa ciudad, aún es posible sorprenderse descubriendo rincones como este, que nos hacen disfrutarla de nuevo.

lunes 3 de agosto de 2009

Appaloosa

Días pasados finalmente ví Appaloosa, film de 2008, escrito, dirigido y protagonizado por Ed Harris.
Tratándose de un western, género que me encanta, y contando en el elenco con Ed Harris, actor que con su sola presencia vale una entrada, prometía ser una película para disfrutar; y lo es.

Posiblemente no se trate de una obra maestra, pero sí de una buena película, con un buen argumento, y un muy buen elenco, donde sobresalen los nombres de Ed Harris, Jeremy Irons y Viggo Mortensen, los tres con actuaciones, a mi gusto, dignas de verse.

La historia es más o menos familiar para quienes gustan del género; dos pistoleros (Harris y Mortensen) que llegan a un pueblito llamado Appaloosa, donde son contratados para imponer la ley, y hacer frente a un ranchero inescrupuloso (Irons), que hace cualquiera.
El nuevo comisario y su ayudante tienen unos métodos tan pragmáticos como poco ortodoxos, y obviamente quedan enfrentados a los malvados del lugar, que hacen lo posible por complicarles la vida.

Particularmente detestable es el personaje que interpreta Renée Zellweger, que también llega al pueblito desatando algunos conflictos sentimentales.

La película tiene escenas de acción típicas del género, pero en pequeñas dosis.
En realidad transcurre a ritmo lento, pausado, con diálogos muy bien logrados entre los dos personajes principales, donde abundan los silencios prolongados y las tomas largas, en un paisaje polvoriento de un pueblito donde parece que no pasara nada.

Obviamente lejos está de los spaghetti westerns en que los tipos pasan a los balazos todo el tiempo, aunque no por ello pierde interés.

En resumen, una película con un tremendo elenco, muy bien actuada, bin dirigida, una historia bien contada, y que procura mantenerse lejos de los clichés típicos del género.