martes 26 de enero de 2010

L' Appuntamento

Me desperté temprano con un poco de dolor de cabeza, provocado quizás por el penetrante olor a tabaco con chocolate de su pipa.
Casi sentí aquella voz grave que salía por debajo de su bigote como si estuviera aquí, del otro lado de la puerta.
Cuando abrí los ojos estaba en el sitio equivocado, no había una biblioteca que cubríera de piso a techo las paredes de mi dormitorio, y mi hermano no dormía en la cama de al lado.
No había pisos de parqué encerados, apenas las frías baldosas de mi casa, y desde la ventana no se veía el mar a lo lejos.

Pero aún así casi creí ver aquellos sillones verdes del living, y la terraza con las plantas de mi madre, por entre las cortinas venecianas a medio cerrar, la mesa del comedor y en la pared aquel cuadro donde se veía unas mesas en la calle de una quizás nocturna París.

No estaba la cómoda de mi vieja, con el espejo, las bailarinas españolas, los chinitos de madera y la muñeca rusa, ni mi tonel de juguetes, ni el dibujo de los caballos del corredor.

No estaba por allí el Zippo, los paquetes de tabaco, los cigarrillos ni las pipas que tanto me gustaban
No estaba mi viejo en uno de aquellos sillones verdes, con el pelo canoso y el bigote negro escuchando música italiana en el tocadiscos que descansaba sobre el aparador, a la derecha del teléfono y las dos garzas de madera. No estaba, aunque desperté creyendo que sí.
Pero no, no estaba tampoco hoy...

2 comentarios:

Bea dijo...

Lo bueno es que le quedan los recuerdos, Sr Skyzo, y con abundante detalle por lo que veo.

Eso nadie se lo podrá quitar nunca.

Abrazo de gol.

C dijo...

si esto fuera FB pondría un "i like"... gran post, skyzo. su padre está con ud, aunq de una manera diferente.